Cómo hacer un huerto en casa y qué es una huerta orgánica

Cada vez más personas optan por armar un huerto en casa y obtener productos orgánicos trabajados con sus propias manos. De acuerdo con un estudio de 2014 de Newcastle University, en los productos orgánicos, la cantidad de antioxidantes, tan buenos para nuestro cuerpo, es de 19 a 69% más alta que en los productos no orgánicos. Esto nos daría una pauta de que comprar en el supermercado nuestras frutas y verduras puede no estar brindándonos los aportes nutricionales que nosotros esperábamos.

Hacer un huerto en casa es una fantástica oportunidad para conectarnos con la tierra, cuidar nuestra salud y cuidar el medioambiente. Por eso mismo, te contamos todo sobre esta práctica de reconexión terrenal que dará frutos. ¡Sigue leyendo!

 

Qué es un huerta orgánica

La huerta orgánica es un enfoque saludable para obtener productos de calidad en casa. Lo más importante de un huerto en casa es que nos permite, con algunos conocimientos previos, sembrar y cultivar frutas, vegetales y plantas medicinales sin usar pesticidas para alejar plagas, pues pueden perjudicar el producto final. Se opta por asociar plantas que trabajen en equipo para alejar pestes.

Tampoco se utilizan fertilizantes con químicos, sino naturales, como el estiércol, la tierra de hoja y el compost. Por eso mismo, los productos realizados en huertas caseras se les llama alimentos orgánicos.

Las huertas orgánicas ayudan a cuidar la tierra para no agotarla y poder, al mismo tiempo, obtener vegetales de calidad.

 

Beneficios de una huerta orgánica y de la comida orgánica

Una huerta orgánico no solo es una fuente de alimentos, sino también de beneficios incomparables. Si estás buscando argumentos para empezar tu propio huerto y nada te convence, échale un vistazo a los beneficios de tener tu huerto en casa.

 

Es más económico

No hay nada más cómodo que salir a tu jardín y poder tener los ingredientes para esa deliciosa tarta de verduras que quieres cocinar. Además de no tener que salir de tu casa, estarás ahorrando dinero en frutas y verduras del día a día. Podemos aprovechar los vegetales y las frutas de estación para planear nuestras comidas de forma económica y saludable.

 

Es terapéutico

El contacto con la tierra puede ser muy terapéutico, además de que es muy enriquecedor ver crecer algo a lo que le pusimos empeño y amor. Un huerto en casa puede ser el escape del estrés y una manera de sacar a la luz nuestro instinto protector para ver crecer los frutos.

 

Ayuda a promover buenos valores

La paciencia, la apreciación y la dedicación son valores que puedes aprender en las huertas caseras. Te darás cuenta que no todo crece en cualquier momento, lugar y situación, y podrás apreciar el trabajo duro que lleva poner alimentos sobre la mesa. Es una actividad ideal para compartir con los más pequeños, para que vayan entendiendo la complejidad y maravilla que hay detrás del mundo vegetal.

 

Es sano

Todavía no sabemos si consumir alimentos tratados con pesticidas y fertilizantes artificiales puede perjudicarnos de alguna manera. No obstante, frente a la duda sabemos que los frutos tratados de forma natural, sin químicos de por medio, son el camino más seguro.

 

Es ecológico

Las técnicas de cultivo que utilizan fertilizantes y pesticidas agotan los suelos, dejando tierras inservibles para la agricultura además de, en muchos casos, contaminar los cursos de agua cercanos. Al cultivar de forma natural alimentos orgánicos, estamos promoviendo el consumo inteligente y consciente, al mismo tiempo que ponemos nuestro granito de arena para desincentivar las técnicas de cultivo no ecológicas.

 

Cómo hacer un huerto en casa

huerto en casa
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Si te preguntas cómo hacer una huerta orgánica, aquí te daremos las respuestas. Antes que nada, es importante que sepas que cualquier persona puede hacerlo, siempre y cuando le dedique el tiempo necesario. No es una actividad dedicada a expertos, es algo que todos podemos hacer para consumir productos orgánicos sin pagar mucho dinero.

 

#1 Elige fertilizantes

Con respecto al material que se puede utilizar como abono, puede ser el estiércol, madera, hojas, sobras de comida de productos animales o vegetales, huesos de animales, etc. Más adelante podrás ver cómo hacer tu propio compost casero, uno de los mejores fertilizantes naturales para tu huerta.

 

#2 Escoge el lugar

Antes que nada, determina si tienes el espacio suficiente para un huerto en casa. Si tienes un jardín, aprovecha el lugar con tierra más fértil, de lo contrario, puedes ubicarlo de forma que reciba luz solar por seis horas al día aproximadamente.

Otro factor que debes tener en cuenta es si planeas sembrar en macetas o a campo. En ambos casos, las raíces deben tener lugar para expandirse en tierra suelta. Como esto es más complicado dentro de una maceta, lo mejor es que consigas unas con 30 cm de profundidad como mínimo, si vas a sembrar hortalizas de hoja y 50 cm de profundidad si vas a sembrar hortalizas de fruto y raíz.

 

#3 Construye un cerco

Cuando no estás mirando, distintos animales, como perros, gatos y aves, pueden acceder a tu huerto y depositar heces o dañar los cultivos. Por eso mismo, es una buena idea armar un cerco que proteja las plantas. Puedes incluso, cubrirlas con un enrejado desmontable para protegerlas de los gatos, que pueden treparse a cualquier lado.

 

#4 Remueve la tierra

Con un rastrillo, remueve la tierra y riégala unos días antes de la siembra. Agrega compost o algún otro fertilizante, cubre la tierra con una manta para exteriores y deja reposar un par de días.

 

#5 Siembra

Dependiendo de lo que vayas a sembrar, podrás tener dos tipos de siembra: directa o en almácigos.

La siembra directa se realiza con semillas fuertes y grandes como la del zapallo, maíz espinaca, poroto, zanahoria y lechuga. Lo único que tendrás que hacer es colocar estas semillas en la huerta directamente, cubrirlas y ver crecer las plantas.

Por otro lado, tenemos la siembra en almácigos que se realiza en pequeños receptáculos con tierra fértil. Cuando el tallo mida medio centímetro de espesor y la planta ya tenga un par de hojas, puedes trasplantarla al huerto, donde crecerá completamente. Este tipo de siembra es para semillas pequeñas y delicadas como la de la cebolla, el repollo, el tomate y el puerro. Para trasplantar, tendrás que regar el recipiente y retirar la planta con ayuda de una pequeña pala o cuchara. En el huerto, prepara agujeros para colocar las plantas y riégalos. Luego deposita la planta y cubre el hueco con tierra o abono. Riega nuevamente y coloca paja para proteger la tierra de la exposición a la luz solar.

 

#6 Combate las plagas

Las plagas son la pesadilla de todo amante del cultivo, no obstante, podemos prevenirlas y combatirlas con métodos naturales y libres de compuestos químicos. Hay plantas que se complementan con determinados frutos o vegetales y los protegen de plagas, por ejemplo, la cebolla sirve para repeler insectos perjudiciales, mientras que la zanahoria atrae insectos que benefician al cultivo.

En combinación, pueden generar un gran ambiente de cultivo en las huertas orgánicas. Asimismo, mantener la tierra fértil reduce las posibilidades de tener que enfrentar una plaga al igual que variar cultivos por temporada. Para mantener la tierra fértil, las arvejas y los porotos son los mejores candidatos.

 

#7 Riega

Haz riegos una vez por día, temprano a la mañana o en la tarde, cuando ya esté por bajar el sol. El riego debe ser abundante y dirigido al pie de la planta, no a las hojas. No inundes las plantas, debes encontrar un punto medio.

Demasiada agua puede ser perjudicial para el cultivo.

 

#8 Elimina las malezas

Las malezas son plantas que se instalan junto a los cultivos para robarles nutrientes. Por eso mismo, a la primera señal de estas, debes extraerlas desde la raíz, de lo contrario, los cultivos pueden terminar muriendo por falta de alimento.

 

Cómo elegir los vegetales

huerto en casa
Valentina_G / Shutterstock

 

Si bien sería fantástico elegir los vegetales que nos plazcan en cualquier momento, la ciencia del cultivo no nos lo permite. Según el clima, hay ciertos vegetales que podrás sembrar y otros que tendrán que esperar.

 

Según el clima:

  • Clima frío: los vegetales que mejor se adaptan al frío son, entre otros, el brócoli, la zanahoria, la lechuga, la espinaca y la remolacha.
  • Clima cálido: los vegetales que mejor se adaptan al calor son, entre otros, el maíz, el melón, los morrones y el pepino
  • Cualquier clima: entre los vegetales perennes que sí o sí puedes llevar a tu huerta se incluyen los espárragos, el ruibarbo, el brócoli, el repollo, el puerro, la cebolla y el ajo.

 

Elige las mejores compañeras

Algo que es mejor que aprendas antes de armar tu huerto en casa es que no puedes combinar cultivos al azar. Algunas plantas se complementan con otras para que cada una crezca de la mejor forma posible, mientras que otras son enemigas mortales que se pelean por los nutrientes.

Unas grandes compañeras son las plantas de raíz y las verduras de hoja, pues no se roban nutrientes, los extraen de distintas profundidades de la tierra. Además, el cultivo de plantas de diferentes especies ayuda a aprovechar el espacio de la huerta de forma más eficiente.

 

Cuándo empezar la huerta

La mejor manera de saber cuándo empezar tu huerto orgánico es buscar el calendario de siembras. Allí se indica cuáles son los vegetales de la temporada otoño-invierno y cuáles los de primavera-verano. Hay algunos que pueden plantarse en ambas temporadas.

 

Cómo hacer composta casera

huerto en casa
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El compost es producto de la acción de bacterias y hongos sobre desechos orgánicos. Promueve el reciclaje de nutrientes, mejora las condiciones de la tierra y, como consecuencia, de los cultivos. Además, es un fantástico fertilizante con macro y micronutrientes que no se encuentran en los fertilizantes sintéticos.

Es importante que lo coloques unas semanas antes de sembrar, así podrá integrarse a la tierra y proporcionarle todos los maravillosos beneficios que tiene para nuestro huerto orgánico. Los nutrientes se irán liberando a lo largo de los meses.
Otro gran beneficio del compost es su capacidad de equilibrar el pH de la tierra de cultivo, para que las plantas crezcan en el mejor suelo posible.

 

¿Te convencimos para hacer tu compost? ¡Mira cómo prepararlo en casa!

  • Paso #1
    En un recipiente grande y profundo, coloca una primera capa de serrín o astillas para absorber el exceso de humedad, mantener contentas a las bacterias que enriquecen la tierra y eliminar malos olores.
  • Paso #2
    Vierte desechos alimenticios. Recuerda que los desechos no deben tener plástico ni ningún tipo de envoltorio. Por cada capa de desechos, coloca una capa de serrín o astillas encima y remueve un poco.
  • Paso #3
    Cada tres días, vacía la mezcla en otro recipiente y revuelve bien mientras rocías con agua. Esto ayudará a que la mezcla se airee y se liberen gases.
  • Paso #4
    Luego de 60 o 90 días, la composta estará pronta para usar. Te darás cuenta que está lista cuando veas que tiene un color uniforme marrón oscuro. Es conveniente cernir la preparación antes de colocar en la tierra de cultivo.

 

Residuos orgánicos que sirven para el compost

  • Frutas y verduras
  • Cáscaras de huevo
  • Pelo de mascotas
  • Café molido
  • Bolsitas de té
  • Algodón
  • Periódicos
  • Plantas, flores y hojas secas

 

Residuos orgánicos que no sirven para el compost

  • Excrementos de animales
  • Huevo (yemas o claras)
  • Restos de carne o pescado
  • Plástico
  • Aluminio
  • Cenizas
  • Productos de limpieza
  • Aceites
  • Huesos

 

Ten en cuenta:
No debes dejar la mezcla al sol si estás en verano, pues la composta no debe exponerse a altas temperaturas.
Cuando el compost larga mal olor, debes colocar serrín o astillas para eliminar la humedad excedente y no atraer insectos.

¿Quieres acelerar el proceso?

Puedes triturar los desechos previamente.

La huerta orgánica en casa lleva su cuota de trabajo arduo, pues tendrás que prestar atención a las combinaciones de plantas que siembras, las plagas que surgen y cómo combatirlas de forma natural, pero los beneficios ya te los nombramos y son impagables. ¡Prueba empezar tu huerto en casa y compruébalo tú mismo!